Las Hadas de las Estaciones

Cuento Las hadas de las estaciones

LAS HADAS DE LAS ESTACIONES,  escrito por Luisa García Martínez.

REFLEXIONA CONMIGO:

Este cuento lo he escrito pensando en los niños pequeños, con intención de hacerles reflexionar sobre ciertos temas, como es la necesidad de:

  • Pedir ayuda, cuando no pueden solo, con cierta tarea. Algunas personas tenemos la sensación de que podemos con lo que estemos haciendo solos y podría ser, pero es más sencillo y eficaz pedir ayuda. Otras veces creemos que debemos hacer la tarea que sea solos, porque nadie nos va a ayudar, y no es así.
  • Trabajar en grupo. Las tareas realizadas en grupo enriquecen mucho más que las que se realizan a solas. Es un hecho que unos aprendemos de otros y el resultado es muy positivo en muchísimos aspectos.
  • Saber elegir a la/s persona/s que realmente nos aporte beneficios y al mismo tiempo se lo aportemos nosotros. No todas las personas tenemos las mismas características personales en cuanto a la capacidad, interés, organización, constancia, esfuerzo,… Hay que intentar buscar un grupo en el que cada uno aporte su granito de arena.
  • Ofrecer ayuda. En ocasiones vemos a alguien realizando una tarea en la que podríamos ayudar y nos quedamos de brazos cruzados. Es importante ofrecer nuestra colaboración y sentirnos al mismo tiempo útil.

 

Os dejo con el cuento una historia de Fantasía con Hadas como protagonistas:

 LAS HADAS DE LAS ESTACIONES.

Hace mucho, mucho tiempo, cuando todavía existían dinosaurios en nuestro planeta, revoloteaban cerca de las nubes del cielo dos Hadas del clima: Hada Invierno y Hada Verano.

Hada invierno

  Hada Invierno volaba feliz y contenta durante seis meses, pidiéndole a sus amigas, las nubes, agua para regar los campos; frío, para que los frutos crecieran y no se quemaran al sol y para que el hielo de los Polos no se derritiese; viento, para que las hojas de los árboles cayeran y nacieran otras nuevas,…

Agotada de tanto trabajo y al final de esos seis meses, se refugiaba detrás de Nube Soñadora, a descansar.

Hada verano.

Entonces llegaba el turno de Hada Verano, que comenzaba con flores, para embellecer los campos; calorcito suave, para que esas flores que poblaban el campo no se marchitasen; mucho calor, para que los habitantes del planeta Tierra pudieran disfrutar de la playa y ciertas plantas que necesitaban mucho calor para que diesen sus frutos.

Pero Hada Verano también se sentía exhausta cuando terminaba su labor de seis meses. Así que el último día que trabajaba Hada Invierno fue visitada por Hada Verano y hablaron durante horas, buscando la forma de repartirse los doce meses del año de otra manera para no sentirse tan cansadas.

—Podríamos trabajar un mes cada una, así no nos cansaríamos tanto y descansaríamos más a menudo —sugirió Hada Invierno.

—Pero así marearemos a toda la gente, ya hace calor, ya hace frio,… Los frutos no tendrían tiempo de madurar. Las plantas se marchitarán muy pronto y no podrán florecer, será un lío tremendo —respondió Hada Verano.

—¿Entonces qué hacemos?

—¿Qué te parece si pedimos ayuda a otras dos Hadas y así podemos repartirnos el año en cuatro meses cada una? Podemos compartir las tareas, acabaremos antes y descansaremos más —fue la solución de Hada Verano.

Así que fueron al Reino Secreto donde viven las Hadas y les pidieron ayuda para compartir las tareas de las Estaciones del Año.

Enseguida se presentaron muchísimas compañeras deseando colaborar y nuestras amigas tuvieron que elegir a las que eran más trabajadoras. Así escogieron a Hada Otoño y Hada Primavera, las cuales salieron inmediatamente dispuestas a desarrollar sus ideas para cuando les tocara trabajar.

Hadas.

Hada Otoño se encargaría de:

  • Pintar un cielo no muy azul con nubes blancas, unas veces; grises, otras.
  • Soplar un viento fresco que cayera las hojas de los árboles para que otras nuevas nacieran.
  • Hacer crecer frutos secos y carnosos, como las nueces, castañas, avellanas, bellotas,…
  • Traer una fina lluvia que comenzara a regar los campos y limpiar el polvo de ciudades y pueblos.

  Hada Invierno se ocuparía de:

  • El frío que tanto necesitan los Polos.
  • Que el sol no brille con mucha intensidad para que no marchite las plantas y los árboles.
  • Que no haya tantas horas de sol, para que descansemos más por la noche.
  • Hacer caer lluvia, nieve y granizos.

  Hada Primavera cambiaría:

  • El frío por el calorcito, más apetecible.
  • El suelo vacío por hierba y flores.
  • El color apagado por la mezcla de colores por doquier.
  • Los frutos secos por frutos jugosos y dulces como la mandarina, fresas, cerezas,…
  • Los vientos fuertes por suaves brisas.

  Hada Verano se encargaría de:

  • Pedirle al Señor Sol que calentara mucho para que el agua de piscinas y playas estuvieran calentitas.
  • Hacer que los días sean más largos y se pueda disfrutar más.
  • Permitir que los niños y los mayores disfruten del aire libre para compartir actividades en familia.
  • Que la tierra diera frutas tan ricas como la piña, sandía, melón, mangos, higos,…

Y fue  a partir de entonces y fue de esa manera, que las cuatro Hadas crearon las cuatro estaciones del año, gracias a las cuales podemos disfrutar de cambios de clima, frutas, paisajes,…

Espero que os sirva y os ayude a conversar con vuestros pequeños, enseñándoles también a ellos a reflexionar.

¿Sueles pedir ayuda en lo que haces?

¿Te ofreces a ayudar a los demás?

Cuéntame en los comentarios que te ha parecido la historia.

Si te apetece escuchar el cuento o que lo escuchen tus pequeños haz clic aquí.

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