10 pasos para dominar la cólera

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  Julián era un hombre de mediana edad que deambulaba solo por las calles, sin saber muy bien a donde ir. Se sentía solo porque en realidad, estaba solo. Hacia un año que lo habían despedido del periódico en el que trabajaba. La razón que le había dado su jefe se le quedaría grabada en su cerebro para siempre:

     “Pasas más tiempo tratando de calmar tu cólera que trabajando.”

  Y era cierto. Todo le sentaba mal. El artículo que le mandaban a escribir siempre resultaba ser el más difícil, duro o polémico. Continuamente alababan el trabajo de los demás excepto el suyo; el ordenador que más se colgaba le pertenecía a él y era el quien cubría las horas más pesadas.

  En casa no era diferente. Su mujer siempre sabía qué decir para que el montara en cólera, si tenia que trabajar en casa los niños lo se lo permitían, si se iba fuera su mujer lo culpaba por no pasar tiempo en familia…

  En cuanto a los amigos, hacía ya tiempo que había decidido no mantener ningún tipo de contacto. Ellos no le entendían. Tenían trabajos que no requerían esfuerzo alguno y ganaban muchísimo dinero. Siempre se burlaban de el por cualquier motivo. Cada vez que quedaba con ellos acababa discutiendo con alguno. Hasta que decidió que ya no más. En el último año ya no tenía que ir a trabajar, su mujer se fue con los niños a casa de su madre y no veía nunca a los amigos. Aun así no pasaba ni un solo día que no montara en cólera con cualquiera que se cruzara en su camino.

  Llego un día en que se detuvo en un banco del parque y se echó a llorar como su fuera un niño. Lloro desconsoladamente durante un largo rato.

  De pronto un anciano con barbas blancas y un bastón se sentido a su lado y tocándole el hombre le pregunto:

—¿Por qué lloras así buen hombre?

  Julián se incorporó extrañado de que hubiera alguien que se dignara a hablarle. Creía que ya no quedaba en el pueblo una sola persona a la que no le hubiera mostrado su ira.

—Lloro de desesperación porque la cólera que habita en mi me ha convertido en una persona que no quiero ser.

—Allí enfrente están construyendo un bar, ¿lo ves?

—Claro que lo veo.

—Y están colocando los cristales, ¿los ves?

—¿Y qué con eso?

—Ven conmigo —dijo el anciano.

   Ambos hombres se dirigieron hacia el bar y se pararon junto al camión que contenía los cristales que varios hombres descargaban.

   Uno de ellos puso un espejo en el lateral del camión a la espera de que fueran a recogerlo.

  El anciano cogió por los hombros a Julián y lo coloco de forma que observara su reflejo.

—¿Qué ves ahora?

—A mí. Me veo a mí.

—El espejo refleja lo que tienes en tu interior, que no es otra cosa que el reflejo de lo exterior. La vida te enfrenta a situaciones que debes manejar tú solo y dependiendo del material del que estés hecho actuaras de una manera u otra.

—Eso ya lo sé, pero…¿cómo puedo manejar mi cólera?

—Escúchame bien. Te voy a mostrar un camino lleno de baldosas blancas y otras negras. Cada una de ellas te va a aconsejar “lo que debes hacer” y “lo que no debes hacer” cuando te sientas encolerizado. Si eres capaz de comprender su significado y adaptar esos consejos a tu vida yo lo sabré y el final del camino te llevará a un lugar o a otro. ¿Quieres comenzar a caminar?

—Claro que sí.

Julián comenzó a andar y encontró la primera baldosa blanca que decía:

  • Habla con claridad cuando una situación sea importante para ti.

Después venia la siguiente, también blanca:

  • Tómate un aislamiento temporal antes de contestar.
  • Descubre la causa de tu cólera.
  • Pelea limpio, sin culpar a nadie.
  • Usa palabras como YO para expresar sentimientos: Yo siento que…cuando tu haces…
  • Acepta las diferencias de opiniones.
  • Date cuenta que cada uno es responsable de su propio comportamiento.

Y aparecieron varias negras:

  • No digas a los demás como deben sentirse.
  • No te escondas detrás de un tercero.
  • El cambio no es rápido, requiere su tiempo.

  Al terminar la última baldosa Julián estaba llorando de nuevo. Acababa de darse cuenta de cuantas baldosas llevaban razón y él las había pasado por alto.

  Entonces se limpió la cara con el puño de su chaqueta y gritó cerrando los ojos:

—A partir de ahora seré otro. Asumiré mis defectos y buscaré la forma de iluminar mi camino. Lo haré primero por mí mismo.

  En cuanto abrió los ojos de nuevo reconoció la casa frente a la cual se encontraba y a las tres personas que aguardaban en la puerta: su mujer y sus dos hijos. Se abrazaron y juraron luchar juntos por una vida mejor, sin cólera ni malos humos.

Si prefieres escuchar el audio de esta historia ve a este enlace.

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12 tipos de Finales para tu Novela.

12 tipos de finales para tu novela

  ¿Ya sabes cuál será el final ideal para tu novela? ¿Has pensado qué tipo de final es el idóneo para ella?

  Hoy vengo a hablarte de varios finales que yo siempre manejo a la hora de crear una historia, sea del género que sea.

  Que estemos a punto de colocar el broche final y deseemos con todas nuestras fuerzas escribir el punto y final de nuestra historia no quiere decir que haya que hacerlo a la ligera. Si el principio de una historia hay que cuidarlo y mimarlo para que enganche al lector, el final debe dejarlo boquiabierto.

  Ya sé que una historia se empieza con muchas ganas y depende de cómo haya transcurrido el proceso interno, los altibajos, la procrastinación, los momentos en blanco, los apuros,… el final puede darse en un momento de baja energía.

  Hay quien aconseja tomarse un descanso en cuanto terminas el momento más crítico, es decir el clímax, que suele ocurrir a pocas páginas del final. Ese descanso te puede proporcionar la frescura necesaria para generar un gran final, independientemente de que en tu escaleta, ese final esté totalmente configurado. Lo importante no es saber cuál va a ser tu gran final, sino conseguir las palabras, el sentido y la intención exacta para desarrollarlo.

Preparando el final de tu novela.

Ahora sí, vamos a ver posibles finales para nuestras historias:

1.- El final Emotivo: se trata de desarrollar un final que provoque emociones diversas en el lector tales como tristeza, alegría, esperanza,…

2.- El final Moral: igual que hay cuentos que terminan con una moraleja podemos crear finales que inciten a la reflexión, que ofrezcan una lección moral programada por el autor.

3.- El final circular. Es posible que en tu historia guarde relación el principio con el final. Puede ser que comience y termine con la misma frase, en el mismo lugar, con el mismo objeto en las manos, por ejemplo,…

4.- El final sorpresa. Hay historias que están destinadas desde el comienzo a promover el desenlace feliz pero eso no significa que deba ser obvio. Hay muchas formas de acabar como al lector le gustaría sin que por ello se lo espere. O por el contrario, puedes ofrecerle al lector un giro radical que descomponga todos los estereotipos que en un principio conservaba.

Final alegre y sorprendente.

5.- El final Cliffhanger. Palabra inglesa que se refiere a la sensación de sentirte “al borde del abismo”. Se trata de construir un final que intrigue al lector por dejar una trama a medias, por interrumpir una escena final y dejarla inacabada, por ofrecer un final que parece más el seguimiento de un sufrimiento,…

6.- El final reflexivo: ese que ofrece al lector la oportunidad de echar la vista atrás y reflexionar sobro cómo es posible que el protagonista haya conseguido lo que ha conseguido. Es posible que con un final como este el lector se haya sentido tan identificado con un personaje en cuestión o con cualquier situación ocurrida en la historia que la interiorice como suya y le plantee una solución a sus propios problemas.

7.- El final con humor: es posible acaba con algo gracioso para el lector, algo que solamente si hubieras leído la historia lo comprenderías y consigues así dar la importancia que se merece a tu lector.

8.- Final con pregunta: para historias que pretenden continuar, tipo saga, es muy conveniente terminar con una pregunta abierta que mantenga pensativo al lector durante un tiempo, esperando con ansia la siguiente parte y propiciando así un futuro seguidor de tus historias.

9.- El final imagen: puedes acabar tu historia con la imagen detallada de una escena, ambiente u objeto que se quede grabado en la mente del lector. Es una buena forma de mantener viva tu obra.

10.- El final dialogado: Acabar con un diálogo entre varios personajes que desvele alguna información que no haya aparecido a lo largo de la historia.

11.- El final para uno mismo: Se trata de un final donde el narrador sea el propio autor que hable de su propia obra, sus sensaciones, impresiones,… usando los matices de la historia y sus personajes.

12.- El final definitivo: en el cual el protagonista o uno de ellos muere.

Final decepcionante.

  Para aclarar mejor los tipos de finales que existen he buscado ejemplos que se ajusten a cada uno de ellos, aunque de algunos no he podido encontrar nada. Para no hacer Spoilers no diré de qué obra se trata, solo escribiré las últimas palabras y le asociaré un tipo de final.

  • “Y así lo encontró, sentado en el mismo lago que fue testigo de su amor, esperando que el tiempo y las circunstancias volviera a ofrecerle el mismo soplo de aire que los unió”.

                     1: FINAL EMOTIVO.

  • “Y después de ese después, con las maletas todavía medio deshechas, la habitación templándose y el árbol de Navidad sin poner, tracé las líneas paralelas de tres vidas y comencé a escribir.”

                      2: FINAL MORAL. No te rindas y vuelve a comenzar con ganas.

  • “Las gemelas llevaban puesto un pijama floreado de color azul. Dos niñas vestidas de azul, pensó. Dos muñecas vestidas de azul.”

                       3: FINAL CIRCULAR.

  • “M.P. y Sara se habían desposado para entrar en la vida eterna, porque en su suprema reunión el último ademán de la joven había impreso el sello del bautismo en la frente del indio regenerado.”

                       4: FINAL SORPRESA.

  • “C. se detuvo en seco y miró hacia arriba hasta que dio, a media pared, con un lagarto reluciente que lo observaba con ojos entrecerrados. La larga lengua de W. cortó el aire.

          —El fin está más cerca de lo que crees, M. —dijo el elemental.

          Y salió corriendo, dejando a C. mirándolo pasmado.

                        5: FINAL CLIFFHANGER.

  • “Pero a partir de hoy mi vida, toda mi vida, independientemente de lo que pueda pasar, no será ya irrazonable, no carecerá de sentido como hasta ahora, sino que en todos y en cada uno de sus momentos poseerá el sentido indudable del bien, que yo soy dueño de infundir en ella.”

                        6: FINAL REFLEXIVO.

Final triste.

  • “¿Qué podría yo añadir a lo dicho por estos señores?

                         8: FINAL CON PREGUNTA.

  • “C. fue arrastrándose hasta un rincón tranquilo y oscuro. Recogió dentro de su caparazón la cabeza y las cuatro extremidades, y en su espalda aparecieron, solo visibles para quién ha leído esta historia, las letras: ENDE.”

                         9: FINAL IMAGEN.

  • “Está ya completamente curado; lleva su bala colgada al cuello, a guisa de reloj, y a cada instante mira la hora. No queda, pues, nada por escribir, de lo que me alegro como un condenado, porque si llego a saber el trabajo que cuesta hacer un libro, no me habría metido en semejante tarea, ni volveré a meterme. Creo que tendré que largarme de aquí antes que les demás hacia tierra de indios, porque tía S. tiene intención de adoptarme y de civilizarme, lo que me resulta insoportable. Lo he probado ya.”

                        11: FINAL PARA UNO MISMO.

¿Conoces algún final que falte y que podamos incluir en este post?  Déjalo en los comentarios.

Espero que esta entrada te haya resultado útil. Si deseas comentar algo, me encantaría leerte.

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El portador de Emociones.

El portador de Emociones.

Hubo una vez un hombre que todos los días recorría un camino desértico y arenoso para ir de su casa al mercado. Cuando volvía arrastraba una caja llena de piedras que le provocaban la más dura de las tristezas. Era una caja casi desvencijada por el peso y el trabajo que diariamente debía soportar.

Una mañana, cuando regresaba a casa sin más conversación que la de sus propios pensamientos divisó a una anciana en el borde del camino que lo detuvo para preguntarle:

—¿Qué daño has causado para tener que soportar en esa caja tanto sufrimiento, buen hombre?

—Yo soy feliz así, quitándole a los demás sus propios sufrimientos.

—¿Y cómo lo haces?

  El hombre se agachó y cogió una piedra.

—Esta piedra de aquí porta la rabia del panadero. Cuando me he acercado a su puesto he visto que el pan había subido de precio. Le he preguntado si tenía algún pedazo más pequeño y barato y ha desatado toda su rabia por la falta de venta contra mí.

   Esta otra, porta el desánimo del carnicero, que cansado de tanto trabajo ha preferido darme la pechuga sin partir porque estaba deseando irse a su casa.

   También llevo la incomprensión de una mujer que me ha insultado por no darme cuenta que pasaba tan cerca de ella que nos hemos rozado el brazo. Con tanto gentío en el mercado no pude evitarlo.

  Y esta, porta el miedo del pescadero que no ha soportado que ayude a entrar las cajas de pescado y ha creído que pretendía robarme una de ellas.

—¿Y esa negra, la más grande? ¿Qué significa?

—Esta piedra es la que más daño me ha causado. Lleva dentro la falta de paciencia de mi esposa, que me ha visto en el mercado y me ha regañado por seguir recogiendo sufrimientos.

—¿Y no te has parado a pensar que a  lo mejor tiene razón? —preguntó la anciana.

—Si no lo hago yo, ¿qué será de toda esa gente? Se frustrarán porque no sabrán gestionar sus emociones.

—Creo que no es tu labor absorber las emociones de nadie. Además ¿quién absorbe las tuyas? Cada uno es dueño de sus circunstancias y debe aprender a manejar sus respuestas a la vida.

—Pero, soy incapaz de responder a alguien que me lanza su rabia, miedo, pesimismo, desánimo, … Mejor me callo y continúo mi camino.

—Y llegará un momento en que no puedas con esa caja, o que ella sola se rompa.

—¿Qué puedo hacer?

—Deja que los demás gestionen sus emociones como mejor le parezca. No hagas tuyos sus propios problemas. Saca todas esas piedras que entorpecen tu desarrollo en la vida. Enfócate en el polo opuesto. Carga esa caja de emociones positivas que te den seguridad y confianza: la felicidad, una sonrisa, esperanza, entusiasmo, responsabilidad, equilibrio,… y verás recompensado el esfuerzo de arrastrar esa caja.

No dejes que nadie te regale lo que él mismo no quiere.

Reflexión:

En nuestras vidas, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación para llevar a cabo un vuelo con olor a victoria. Debemos dejar atrás las malas caras, las contestaciones inoportunas, las miradas de recelo, los comentarios inapropiados,… y mirar hacia adelante buscando única y exclusivamente lo positivo.

Si tú cambias, la vida cambia.

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En la caja de información te dejo otros cuentos para reflexionar y el enlace a mi blog por si lo que te apetece es leer la historia.

Espero haber puesto un granito de arena en tu bote de la felicidad. Llénalo.

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No hubiera encontrado el arma perfecta para mi personaje sin estos pasos.

Worldbuilind: elección de armas

¿Has pensado en las armas que utilizarás en tu Worldbuilding?

  ¿Tiene tu personaje su propia arma? ¿Es original o es un arma común?

  ¿Tiene solo un arma o varias?

  Toda novela de fantasía que se precie debe contener armas de muy diversas características. No olvides que en el mundo de fantasía que estés creando seguro que hay conflictos constantes e incluso guerras. Estos conflictos tendrán su origen en disputas por el territorio, por el trono, por los recursos propios del reino, venganzas personales, justicia,… Incluso es posible que se den guerras sin ninguna razón aparente.  

  Lo normal es que sitúes tus puntos fuertes (castillo, puentes, construcciones, …) en lugares estratégicos que lleven consigo la protección contra ataques del enemigo como muros altos, puentes levadizos, murallas o cualquier construcción que imagines. Todo esto te ayudará a mantener un cierto nivel de protección a decenas de personajes secundarios de tu novela. Para los personajes principales tendrás que desarrollar más la imaginación.

Worldbuilding: elección de armas

  Obviamente las armas pueden ser totalmente diseñadas y creadas desde cero por el autor o pueden mantener la base de alguna original. Para desarrollar este elemento habría que tener en cuenta varios aspectos:

  • ¿Poseen el poder de la magia? : como por ejemplo la varita de Harry Potter, la guadaña de Buffy, la espada Gram que Sigurd usó para matar al dragón Fafner, Ame-no-nuboko lanza celestial de la mitología japonesa que usaron Izanagi e Izanami para crear la primera isla.
  • Armas para defender: la espada de Xena; Glamdring, la espada gemela de Orcrist (El hobbit); el Grond, maza que Melkor hacía caer con el ímpetu de un relámpago (en El Silmarillion); El sable de luz de Star Wars; Mjolnir, el martillo del dios Thor;
  • Armas para proteger en conjunto: catapultas, cañones, armas con pólvora,…
  • ¿Existen en tu mundo las armas de fuego? Puedes encontrar arcabuces, mosquetes, fusiles,… a partir de ahí diseña la tuya propia.
  • Otras armas mortales pueden ser también drogas o sustancias peligrosas. Estas pueden obtenerse de la naturaleza como ciertas setas, venenos, plantas, polvos de piedras,… O creadas cinetíficamente: como brebajes, pastillas, ungüentos,…
  • Armas para torturar al enemigo. En este sentido existen armas de todo tipo que pueden ayudarte a desarrollar tu imaginación. Por ejemplo las de manipulación sensorial como baños de agua caliente o helada, privación del sueño, luz cegadora, cámaras anecóicas,… Manipulativas del dolor como azotes, incrustar agujas, arrancar uñas, limitar la respiración,… Amenazas con destruir familias, cortar el cuello, sodomizar, asesinar,… Angustia Física como las torturas chinas, colocar animales cerca o incluso encima de la persona, entrar la cabeza en agua, electrocución,… Manipulación ambiental como la música demasiado alta, descompresión, oscuridad total,…

Worldbuilding: elección de armas.

   Podemos inventarnos el arma que usarán nuestros personajes a partir de otras ya creadas en mundos fantásticos. Aquí os dejo algunas ideas para que vosotros desarrolléis su diseño y utilidad:

  • Cetros de agua, de animales, de plantas,…
  • Lanzadores de espinas
  • Instrumentos mágicos
  • Cristales
  • Tridentes
  • Báculos
  • Esferas
  • Estacas de plata, oro,…
  • Mosquetes
  • Bolas de energía

Worldbuilding: elección de armas

  A la hora de crear las armas que mis personajes utilizarían en mi novela respondí a preguntas como éstas:

  1. ¿Cuáles son las armas de uso común en el mundo del personaje?
  2. ¿Cómo son?
  3. ¿Quién enseña a manejarlas?
  4. ¿Quién puede manejarlas?
  5. ¿Pasan de generación en generación, se pueden comprar, mandar a hacer,…?
  6. ¿Es necesario seguir unas normas para su uso?
  7. ¿Necesitas alguna destreza física para usarla?
  8. ¿Proporcionan una señal de identidad al personaje?
  9. ¿Funcionan de igual manera si la roban o la encuentran?
  10.  ¿Su finalidad es matar, defender, asustar, ganar tiempo,…?
  11. ¿De qué material está hecha?
  12. ¿Quién las elabora?
  13. ¿Cómo se conservan?
  14. ¿Dónde se guardan?
  15. ¿Dónde se llevan colocadas?
  16. ¿Qué mantenimiento tienen?
  17. ¿Puede ser usada por un  hombre o una mujer?
  18. ¿Necesita soporte, balas, pólvora, elemento en particular,…?
  19. ¿Debes vestir o protegerte de alguna manera para usarla?

Worldbuilding: elección de armas.

  Inventar un arma y que congenie con el personaje puede ser fácil. Lo que no resulta tan sencillo es que se integre en la historia como elemento indispensable para conseguir el resultado que se espera.

  Solución:

  Diseña el arma de tu personaje, realiza una ficha informativa de todas sus características y funcionalidades, añade problemas que pueda tener el personaje con ella y sus posibles soluciones, busca siempre una alternativa como pareja de esa arma y cuando tengas todos los cabos bien sujetos introdúcela en tu historia.

   Toda esta información te dará incluso escenas extras.

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7 Tips para la vestimenta de tu Worldbuilding

7 tips para la vestimenta de tu mundo

   Aunque la vestimenta de tu worlbuilding es algo que se puede describir fácilmente en el momento adecuado, puedes verte en la tesitura de no saber qué estilo o prendas ponerle a tu personaje si no has trabajado antes ciertos aspectos.

  Me topé con este problema en cuanto vi la necesidad de cambiar de apariencia a mis personajes en uno de los capítulos de mi historia. Así que me puse a trabajar de forma detallada y exhaustiva para no caer en equívocos ni pasar horas buscando cuándo se cambió el personaje por última vez.

  Los aspectos que trato a continuación me sirvieron de base para trabajar la vestimenta de todo el elenco de personajes que interactúan entre sí.

1.- Jerarquía. En todos los mundos que tratemos de crear va a existir una jerarquía entre los personajes. Hay que tener en cuenta que dependiendo del lugar que un personaje ocupe en la sociedad vestirá de una manera u otra. De igual manera que un personaje masculino se vestirá de forma diferente al femenino (a menos claro está que propongas lo contrario o tus propias ideas). Así un Rey vestirá distinto a un campesino no solo por diferenciarse de él en cuanto a nivel social, sino por etiqueta, costumbres sociales, elegancia, responsabilidad,…

Ropajes de dama

2.- Materiales. Dependiendo de los elementos que se desarrollen en tu mundo, encontrarás la posibilidad de crear ciertos materiales para confeccionar la ropa. Esos materiales deben estar acorde con la funcionalidad que le vayamos a otorgar. Así, unos pantalones confeccionados para un príncipe contará con un material totalmente diferente al que necesita el campesino, o el soldado que permanezca de guardia una noche helada. Materiales totalmente diferentes al vestido que luce una muchacha en una fiesta, por poner un ejemplo.

3.- El clima y la temperatura. Dependiendo de la estación del año en que se encuentren los personajes y el clima de la zona, los ropajes se confeccionarán con un material más grueso o más fino. Además de contar con la ubicación de los personajes. Una princesa que pase todo el tiempo dentro del castillo no necesitará muchas prendas de abrigo si éste está acondicionado.

4.- Los colores. Estos no solo obedecen a la belleza o la elegancia. Los colores oscuros para la ropa de trabajo no se refieren solo al estatus social sino a la necesidad de que la ropa dure más tiempo sin verse sucia y maltrecha. Y obviamente tiene que ver con la comodidad personal. Igual que una lavandera no debe sentirse muy cómoda con un vestido de seda, tampoco lo hará con un vestido blanco.

Ropajes de gala
Haz clic en la imagen para ver más grande.

   Para confeccionar un traje de un material determinado se necesita tener de antemano ese material al igual que su color. Hay colores que se consiguen gracias a  tintes especiales. No tiene mucha credibilidad decir que la princesa se vistió de un mint ligero, si en tu mundo no se ha creado ese color.

   Es necesario tener en cuenta el color también para las celebraciones y rituales. Si en tu historia aparecen acontecimientos como bodas, entierros, fiestas populares,… deberás tomar nota sobre las prendas y los colores usados para mantener un respeto, unas costumbres,…

5.- El calzado. Que los soldados lleven botas altas no suele ser capricho del zapatero, así como tampoco lo es las manoletinas típicas usadas en un castillo o palacio por las damas de la Reina. Con esto no quiero decir que tenga que ser este tipo de calzado el que le impongas a cada personaje. Simplemente trata de ponerte en sus zapatos (nunca mejor dicho) y piensa con qué se encontrará más cómodo en cada una de las actividades que realice. Y volviendo al material, si en tu mundo existe un material innovador o por el contrario, no existe uno que ya conocemos cuidado con decir por ejemplo:

“En un abrir y cerrar de ojos estaba inmerso en las aguas del río tras haber sido tirado, con furia, por su propio caballo. Empapado de pies a cabeza salió tambaleándose, tratando de sacar las zapatillas del fango mientras escurría sus ropas que llegaron doblar su peso inicial”.

Pregúntate:

¿Has creado un mundo en el que es normal que el personaje vaya en zapatillas de deporte?

¿Existe ese material?

¿Es de un material especial, que por ejemplo, no se moja?

Si es un caballero o soldado ¿es normal que vaya en zapatillas?

6.- Los complementos. En este apartado entran los amuletos o colgantes, armas, escudos, cinturones, bolsos, adornos de metales diversos para la ropa, tocados, brazaletes, sombreros, maquillaje, joyas,…

Ten en cuenta que por ejemplo, llevar armas da muestras de pertenecer a un gremio o estatus al que se le permita el uso de estas.

Ropajes de dama

Muchos de estos aspectos que he citado aquí están relacionados con los estatus sociales así que debes tener muy claro qué complemento colocas a los personajes, no vaya a ser que nos encontremos con algo incongruente. Por ejemplo:

  En un mundo donde no hay electricidad no puedes colocar un detalle como el siguiente:

“La doncella no sabía en qué momento entraría el Rey en sus aposentos y mientras esperaba se sentó cómodamente en el tocador de la Reina, tratando de adjudicarse una belleza instantánea que robara la respiración del amado. Se deshizo el moño que ensortijaba su cabello y luchó por hacerse con él.

Antes de lo que ella había imaginado escuchó  las pisadas inconfundibles del Rey. Cuando abrió la puerta no pudo más que agradecer a los dioses la visión que contemplaba. Una hermosa mujer perfectamente maquillada, con tirabuzones en sus cabellos y…

    A ver, si el rey llegó antes de lo que ella esperaba, no es normal que se la encuentre perfectamente maquillada y con tirabuzones que se ha hecho con no sabemos qué máquina y en qué tiempo.

  A la hora de confeccionar, la gran mayoría de las veces es necesario ir a las tiendas a comprar el material que necesitemos: hilo, botones, cremallera, entretela, alfileres, agujas,… Para ello no solo tienes que tener en cuenta que existan esas tiendas o talleres (llámalo como quieras) sino dónde se fabrican.

7.- Los trajes para niños. La actividad que realizan los niños, sean del nivel social que sean, necesitan de un material fuerte y colores resistentes. Si van a una ceremonia puede ser diferente, pero lo normal es que sean cómodas. Cuidado con ponerle unas botas a los niños hasta la rodilla. Pobres, no podrán ni moverse.

Piensa también en las niñas y en sus quehaceres diarios. Te dará pistas de cómo vestirlas.

Ropajes de dama
Haz clic en la imagen para ver más grande.

   Como he dicho en entradas anteriores no tienes que anotar todos estos aspectos para escribir tu historia pero sí tenerlos en mente para que al lector no le rechinen los dientes al leerla.

  Si la protagonista trata de curar a su amado, al que le han disparado en un brazo, no digas que dio un tirón a la falda y ató el pedazo de tela tapando la herida, si previamente has dicho que la falda era vaquera, o de un material fuerte como una roca.

En la entrada anterior hablé de 23 preguntas para entrevistar a tus personajes y  conté que la entrevistada me pedía atribuirle el gusto por la moda al personaje de mi novela. Entonces trabajé la posibilidad de cambiar de estilo según la actividad que fuera a realizar y para ello tuve que tener en cuenta todos los aspectos antes mencionados. Con todo y eso, seguro que hay algo que se me ha escapado.

Espero que estas ideas te sirvan para tus propios proyectos.

Si tienes alguna duda, por favor, deja un comentario. Estaré encantada de ayudarte.

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23 preguntas para entrevistar a tus personajes-protagonistas.

23 preguntas para entrevistar a tus personajes_

¿Buscamos cafetería?

¿Cómo conversar e interactuar, de forma real, con el protagonista de tu novela?

¿Has pensado alguna vez cómo sería hablar de forma física con tu personaje principal?

¿Te imaginas en una cafetería con ese personaje?

Pues os aseguro que esto es posible.

  Antes de escribir las primeras palabras de mi novela  (en proceso de corrección) comencé a preparar a conciencia los personajes. Ya tenía el masculino, que fue quién me dio la idea de la historia. Pero sentí que un protagonista no me daba para todo lo que yo quería alcanzar. Así que apareció la protagonista femenina.

Chica

   A partir de ahí surgió la idea de hablar personalmente con estos personajes para ampliar la información que tenía de ellos y elaboré mi propia entrevista. Tenía que cumplir ciertos objetivos:

  • Conocer a fondo a las personas que me servirían de apoyo, no significaba que fueran ellos los que decidieran los pasos de los protagonistas.
  • Con las preguntas debía averiguar la esencia de su comportamiento más que éste en sí mismo.
  • Las emociones que sienten me ayudarían a entender las actuaciones de mis personajes pero no serían ataduras para ellos.

Para realizar esta entrevista traté de responder primero a varias preguntas:

1.- ¿Qué hacer a partir de la selección del personaje?

  Sencillo: trabajar las características físicas y de carácter de los personajes, así como su propia personalidad. En este momento es muy probable que se te venga a la cabeza un conocido. A mí me ocurrió y traté de quitármelo muchas veces del pensamiento porque hay consejos de profesionales que recomiendan no encasillarse en una persona real.

Chico

2.- ¿Entonces qué se hace?

  Digamos que yo me salté el consejo a la torera. Hablé personalmente con los dos, el protagonista masculino y el femenino, y me “adueñé” (digámoslo así) de aquella información que me sería útil para empezar mi historia.

3.- ¿Cómo conseguir esa información?

  Elaboré la entrevista y se la pasé a los dos. A mi “chico” (Alejandro G.G.) lo conocía lo suficiente para que viniera a mi casa y a mi “chica” (Elena D.R.) la invité a una cafetería y fue todo muy interesante.

4.- ¿Para qué sirve hacer esa entrevista?

  • Llega un momento que de verdad piensas que tienes delante a tú protagonista y cuando te da respuestas que por su personalidad, características personales… coincide con la salida que tú, como autor, le has dado a tus conflictos reconoces que has escrito una escena realista y relevante.
  • Te da la posibilidad de redirigir a tu protagonista hacia lo que esa persona haría de estar en su lugar. Si tu personaje tiene las cualidades de la persona que tienes en frente y actúa de forma diferente, a lo mejor no es tan real como te piensa, o no se te había ocurrido su solución,o te parece más atractiva la suya, etc.
  • Te crea imágenes fijas de detalles de todo tipo que te ayudan a escribir sin caer en contradicciones.
  • Te da razones de por qué actúa como lo hace y te abre la mente.
  • Te puede sorprender, y mucho.
  • Te pones fácilmente en el lugar del otro.
  • Si surge cualquier conflicto sabes cómo va a reaccionar tu personaje, porque lo conoces y lo conoces bien.
  • No te quedarás en blanco.

Para mí, esta técnica tiene más pros que contras.

5.- ¿Qué preguntas puedo usar?

Bueno, la respuesta a esta pregunta es muy amplia. Depende:

  • De tu historia y de lo que necesites saber.

Castillo encantado (género fantasía)

  • De cuanto conozcas a la persona que se refleja en tu personaje. Yo he necesitado hablar más veces con el “chico” que con la “chica”; supongo que me resulta más fácil saber lo que piensa un personaje femenino.
  • Del grado de realidad que quieras reflejar en tu escritura. Si te interesa que la solución que el protagonista le dé a un problema sea lo más real posible es bueno que lo trabajes con tu entrevistado. Si quieres tener una idea pero luego dejar actuar por su cuenta y riesgo al personaje, entonces pregunta lo básico.
  • De qué detalles necesitas saber. Si la conoces muy bien no es necesario preguntarle cuál es su animal favorito, ya lo sabrás.

6.- ¿Cuáles son esas posibles preguntas?

  Esta es la lista de preguntas que usé en las dos entrevistas, algunas fueron realizadas para los dos, otras solo para uno de ellos, aunque terminamos hablando de todo.

  Comencé la entrevista diciéndoles que si había alguna pregunta que, por cualquier razón, no quisieran contestarme de forma personal pensaran en un grupo de amigos y respondiera por ellos.

  1. ¿Cuáles son tus rutinas diarias?
  2. ¿Qué te gusta hacer los fines de semana?
  3. ¿Encuentras pereza en algo en concreto?
  4. ¿Qué pensamiento se repite más en tu cabeza?¿Reprimes a alguno?
  5. ¿Cuántas horas pasas durmiendo?
  6. ¿Qué persona tiene más relevancia en tu vida?
  7. ¿Qué importancia tiene para ti los amigos?
  8. ¿Hay algo que te quite el sueño?
  9. Si no pudieras realizar los estudios que te interesan, ¿qué otra habilidad te gustaría desarrollar?
  10. ¿Qué cosa material es lo más importante en este momento?
  11. Si pudieras elegir el final de tu personaje, ¿Qué habilidad, virtud o destreza te gustaría desarrollar?
  12. ¿Te importa la opinión de los demás?
  13. ¿Qué peso tiene la familia para ti?
  14. ¿Lloras con facilidad?
  15. ¿Qué importancia tiene el sexo para ti?
  16. ¿Qué tiene ese/a chica/o de especial?
  17. ¿Cómo sueles reaccionar ante las emociones de los demás? (llanto)
  18. ¿Qué expresión te resulta más difícil de expresar?
  19. ¿Te conoces bien a ti mismo?
  20. ¿Qué experiencia física te gustaría realizar?¿Cuál no?
  21. ¿Cómo afrontarías un cambio drástico en tu vida?
  22. ¿A qué le tienes miedo?
  23. ¿Cómo actuarías en el caso de que ocurriera…?(conflictos de mi novela)

  Después surgieron muchas preguntas más para aumentar el conocimiento de mis personajes, pero eran menos relevantes.

7.- ¿Qué resultados obtendré de esta entrevista?(además de las respuestas, claro)

  • Sobre todo la visión detallada de tu personaje desde la distancia.

  Hay respuestas a las que tuve que darles la vuelta. Por ejemplo:

  Mi entrevistada contestó a la pregunta 9 (Si no pudieras realizar los estudios que te interesan, ¿qué otra habilidad te gustaría desarrollar?) con La moda. Eso resultó un reto para mí porque yo no pensaba tratar la moda para nada y menos de manos de la protagonista, pero logré darle un giro. Hay dos momentos claramente diferenciados en la vida de la “chica”: cuando luce elegantes vestidos y cuando soluciona conflictos a lomos de su unicornio. Fue ahí donde introduje la moda.

  Yo pretendía hacer un personaje lo más fiel posible a la persona que escogí para ese fin. Podía haber pasado de esta respuesta, pero me pareció interesante y me hizo esforzarme lo suficiente como para darle realismo a un hobby que para ella es muy importante.

 Igual pasó cuando me dijo que su animal favorito era el caballo. Eso sí que no entraba en la historia pero se me ocurrió cambiarlo por un unicornio, al fin y al cabo son muy parecidos.

Unicornio

¿Que te parece? ¿Te gustaría quedar en una cafetería con el protagonista de tu novela?

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El defecto de Juzgar.

El defecto de Juzgar

  La lluvia caía sin descanso desde el mediodía y las calles se llenaban de charcos que embarraban el calzado de los transeúntes.

Victor había permanecido todo el tiempo resguardado en un portal, oculto tras las cajas que el conserje había colocado en una esquina hasta que el dueño del  5º pasara a recogerlas.

Era su día de suerte. Comparado con sus amigos, él permanecía seco. Su única terea consistía en no dejarse ver. Pero la suerte no es eterna y el conserje se percató de la presencia del vagabundo. Enseguida lo echó de allí y lo amenazó con llamar a la policía si vovía a colarse en aquel edificio.

Victor salió a la calle y en cuestión de segundos estaba calado hasta los huesos, pero se sentía dichoso, por haber dormido una buena siesta resguardado del frio y la lluvia. Agradecido a la vida continuó caminando hacia la vieja fábrica con el techo derrumbado que le servía de hogar nocturno a él y a otros como él.

Mientras caminaba por la acera tratando de no chocar con nadie para no molestar, un desconocido se paró y le dio una moneda de 2 euros. Victor se lo agradeció varias veces sintiéndose de nuevo afortunado por la amabilidad de aquel señor.

  Con los 2 euros en el bolsillo y la felicidad de haber pasado un día seco, continuó su camino hacia la fábrica. Entonces, un olor a comida caliente inundó sus fosas nasales y de alguna manera lo dirigió hacia el pequeño restaurante-bar que la ofrecía.

El defecto de Juzgar

Victor abrió la puerta y fue consciente de todas las miradas que se clavaron en su apariencia. Empapado de pies a cabeza, con larga cabellera negra y una barba ensortijada, no resultaba muy atractivo al ojo humano.

  Se sentó en la primera mesa que vio desocupada y llamó a la camarera que parecía discutir con un señor enchaquetado. Tras asentir con gran pesar, se dirigió a la mesa del vagabundo, sacó la libreta del bolsillo y evitando respirar le ofreció la carta.

Victor la ojeó, mirando sobre todo los precios. Después la cerró y preguntó a la camarera:

—¿Tiene usted sopa caliente?

—Si, tenemos sopa con fideos.

—¿Cuánto cuesta?

La camarera suspiró de impaciencia mientras le decía que eran 4 euros.

  Victor sacó la moneda, la puso encima de la mesa y preguntó:

—¿Cuánto costaría la sopa sola?

  La camarera miró al jefe que estaba detrás de la barra, mostrando desesperación. Jamás se le había dado el caso de alguien que quisiera solo sopa, sin nada,  pero pensó que tal vez si le ponía pronto la comida, aquel vagabundo saldría del local y no espantaría a la clientela.

—Vale, se la puedo dejar a 2 euros.

—Entonces tráigame un plato de sopa.

Pasados unos segundos la mujer puso el plato de sopa encima de la mesa y Victor cogió la cuchara. Ya no recordaba la última vez que comió con ella. Probó  la sopa. Estaba exquisita y su estómago le agradeció la entrada de comida caliente.

Al terminar, Victor alzó la mano llamando a la camarera mientras veía por segunda vez cómo conversaba airada con el hombre enchaquetado. Debió convencerlo pues fue él quién le llevó la cuenta y recogió el dinero. Antes de irse Victor le pidió un boli.

En una de las servilletas de papel que había en la mesa escribió una nota y se fue.

Entonces el jefe le indicó a la camarera que debía limpiar la mesa pues la gente seguía llegando. Malhumorada porque todo le olía al vagabundo fue a recoger el plato con la cuchara cuando encontró una servilleta escrita debajo de un bolígrafo.

En cuanto cogió el papel su cara se descompuso.

El defecto de Juzgar

Sobre la mesa había una moneda de un euro. La camarera leyó la nota:

“No tenía para los fideos,

Pero aquí te dejo algo de propina.”

Agradezco mucho su servicio.

Reflexión:

Según dijo una vez  Antoine de Saint : “Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo, que juzgar a los demás”

Las personas que juzgan suelen compartir una misma personalidad y carácter:

  • Quieren justificar lo que hacen en su vida desacreditando la de otros.
  • No les interesa mejorar en la vida.
  • De alguna forma sienten que así se tranquilizan.
  • Y se enfadan con mucha facilidad.
  • No muestran interés por nada concreto. Su tiempo libre, que suele ser mucho, lo dedican a observar a los demás para luego criticar.
  • Creen que el éxito de los demás se debe a engaños, suerte o casualidad, nunca al trabajo, esfuerzo o constancia.
  • No admiten ninguna crítica sobre ellos mismos.

Entonces ¿cómo escapar de este tipo de gente? Casi de forma sencilla. No dejes que sus comentarios y opiniones te atrapen. Hay críticas que te ayudan a mejorar, son las únicas que importan, las demás transfórmalas en cascadas de agua que resbalan por las piedras y se van, de la misma manera que te das tú la vuelta y te apartes de ese tipo de personas.  Piensa que esa crítica que recibes es un regalo que no te gusta y devuelves, para buscar otro mejor.

No juzgues a la gente por su apariencia. No dice nada positivo de ti. Trata de guardar tu primera opinión sobre alguien en un lugar bien cerrado. Cuando le des la oportunidad de demostrarte quién es sabrás si abrir el cajón o no.

Espero haber puesto un granito de arena en tu bote de la felicidad. Llénalo.

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