Relatos

Leyendas de Amor

El amor brota en el aire, para mí, todos los días del año. Sin embargo, por distintas razones el mes de febrero está íntimamente relacionado con el amor y es por eso que quiero dedicar el post de esta semana a cuatro leyendas de amor que tienen su origen distintos lugares de España.

Si quieres saber cómo escribir una leyenda, puedes leer este artículo, es uno de los más visitados de este blog.

  • Asturias, El puente del beso
  • Murcia, El cejo de los enamorados
  • Málaga: La peña de los enamorados
  • Madrid: El misterio de la casa de la cruz de palo

Aquí podéis leer cada una de ellas.

EL PUENTE DEL BESO:

En la localidad de Luarca, Asturias, se encuentra un puente que lleva el nombre de “Puente del beso”. Cuenta una leyenda que hace muchos años los piratas navegaban a sus anchas por los mares cantábricos, atemorizando constantemente a quienes osaban tocar sus aguas. El pirata Cambaral, el más cruel de los hombres, disfrutaba asediando naves, torturando a sus tripulantes hasta llevarlos a la muerte y raptando a bellas doncellas.

Los habitantes de los alrededores conocían sus fechorías y lo temían, hasta que un día el Señor de la fortaleza de Luarca le tendió una emboscada. Haciéndose pasar por pescador, navegó junto a un grupo de sus mejores hombres y llegó hasta la nave de Cambaral. Allí fue hecho prisionero junto a su tripulación y conducido a las mazmorras de la fortaleza ubicada en Luarca. Fue entonces cuando la bella hija del señor, ejerciendo la función de curandera, entró en la celda de Cambaral y ambos se enamoraron perdidamente. Cada día, con la misma excusa de curar al enfermo, entraba a verlo y conversaban hasta que caía el sol.

Un día ambos decidieron fugarse y se fueron al puerto, pero el Señor de la fortaleza los sorprendió en plena huida. Ante tan claro final se dieron un se abrazaron y se dieron un intenso beso de despedida. Entonces el Señor, con espada en mano, se acercó a ellos y les cortó la cabeza de un solo tajo. Sus cuerpos cayeron al suelo, unidos por el fuerte abrazo.

Al poco tiempo se construyó en aquel lugar el llamado Puente del beso.

EL CEJO DE LOS ENAMORADOS:

Es la historia romántica y trágica entre Marta, una cristiana de familia humilde, y Boán, un acaudalado pagano que llegó a enamorarse perdidamente de Marta. Cuenta la leyenda que Boán no creía en el dios de los cristianos. Para lograr el amor de Marta buscó los servicios paganos de una sacerdotisa pagana que preparó una pócima de amor para la joven cristiana. Pero el brebaje tenía un doble efecto, y así se lo advirtió al joven: solo funcionaría si no existía cariño alguno en el corazón de la mujer que lo bebiera. De lo contrario, enloquecería en cuanto la primera gota tocara sus labios.

En varias ocasiones y a pesar de los sentimientos de amor de Marta hacia el joven, Boán había sido rechazado por no ser cristiano. Es así que el joven enamorado le dio a probar el bebedizo, aunque los efectos no fueron los esperados. Tal y como había augurado la sacerdotisa, Marta enloqueció y, sin control de sí misma, se dirigió a lo alto de una piedra y se despeñó, acabando con su vida. Al enterarse de la muerte de su amada, cuenta la leyenda que el joven Boán, preso de la desesperación, también subió a lo alto de la peña y terminó con su vida, tal como lo había hecho la malograda Marta.

Quienes conocen el lugar dicen que, en el entorno de la piedra, cuando sopla el viento, se puede escuchar el lamento del joven desafortunado.

LA PEÑA DE LOS ENAMORADOS:

Una hermosa historia entre un cristiano y una musulmana. Tello fue hecho prisionero en Archidona, por aquel entonces bajo el poder musulmán. La hija del mandatario moro, Tagzona, por curiosidad, visitó los calabozos donde se encontraba el apuesto cristiano, y entre ambos surgió el amor más fuerte que se haya conocido jamás. Sus religiones les impedían casarse por lo que, en un arranque de desesperación, decidieron fugarse. La mala suerte les rondaba y fueron descubiertos por los guardias que, con el padre de Tagzona al frente, debían capturarles.

Llegaron a un peñón en las cercanías de Antequera. Como único lugar de refugio, decidiendo subir a él y esconderse de sus perseguidores. En la cima, los arqueros del padre musulmán apuntaron a los jóvenes. Ambos se miraron, se cogieron de la mano y se colocaron al filo. No tenían escapatoria. Su futuro estaba escrito: rendirse, ser capturados y separados de por vida. Entonces Tello y Tagzona, unidos por sus manos, se miraron fijamente y se despeñaron, saltando al vacío, prefiriendo unirse en la muerte a ser separados en la vida.

EL MISTERIO DE LA CASA DE LA CRUZ DE PALO

En la calle del Sacramento se gestó una de las atrocidades más bárbaras que se recuerdan, una leyenda de amor, crímenes, y muerte.

En la Casa de la Cruz de Palo, a mediados del siglo XVI, vivía una pareja musulmana: Ella, bella y joven. Él, mucho mayor, y no demasiado apuesto.

En medio de la historia tenemos a un cristiano, joven, que se enamora de ella y pronto se convierte en su amante.

Cuando su marido no estaba, ella le avisaba y juntos gozaban de noches frenéticas en el desván de la casa.

Sin embargo, de repente él dejó de acudir, y ella comenzó a preocuparse.

Pasaron los días, y el joven cristiano no aparecía por ninguna parte. Según corría el tiempo, más le dolía a ella su ausencia, y más preocupada estaba.

Un día su marido murió, y entonces ella decidió comenzar a reformar la casa. Volvió a subir de nuevo al desván donde hace tiempo subía clandestinamente con su amante, y descubrió horrorizada algo terrible…

…el cadáver de su amante estaba emparedado ahí mismo, presuntamente por su difunto marido. Probablemente le pilló un día, y sin clemencia le dejó allí para siempre.

Desde entonces, ella se convirtió al cristianismo y puso una cruz de palo sobre el tejado, para que todo el mundo supiera su cambio de fe.

Espero que te hayan gustado estas leyendas de amor y que sientas el amor de cualquier forma que quieras.

Gracias por la visita.