¿Cómo conseguir la Paz perfecta?

En busca de la paz perfecta
¿Existe?

En busca de la paz perfecta, escrito por Luisa García.

  Jaime era un niño de doce años al que le encantaba dibujar. Cada semana lograba trabajar lo suficiente como para aprender una técnica nueva y la practicaba hasta que su trazo era lo más perfecto que podía. Un día, al llegar al colegio, vio un cartel pegado en la entrada que anunciaba el mejor concurso de pintura que había existido jamás en la región. En seguida, se salió de la fila y leyó detenidamente las bases del concurso. Toda parecía ser relativamente sencillo para Jaime: debía hacer un dibujo sobre una cartulina blanca tamaño A3 en el que apareciera un paisaje que representara la paz perfecta.

   Durante todo el día estuvo dándole vueltas al paisaje. ¿Qué elementos debería tener ese paisaje para que, al mirarlo, sus colores, texturas y trazos te evoquen una paz perfecta?

   No tenía mucho tiempo, así que en cuanto llegó a casa, lo primero que hizo fue la tarea sapo. Por si alguien no lo sabe, la tarea sapo es aquella que te gustaría realizar después o simplemente no hacerla. Según los expertos, esa es precisamente la tarea que has de realizar primero, para estar tranquilo y relajado el resto del tiempo. Pues bien, una vez que Jaime acabó sus deberes se colocó cómodamente delante de un folio, donde realizaría la primera idea.

  Entonces Jaime se dio cuenta que no resultaba nada sencillo representar la paz perfecta, precisamente porque lo primero que debería averiguar era qué consideraba él que era la paz perfecta.

  Durante varios días mantuvo un continuo estudio sobre sí mismo, tratando de ser consciente de todo aquello que le daba paz y lo que le provocaba angustia o estrés. Al finalizar la semana tenía sobre su pupitre dos largas listas que debía estudiar a fondo. Antes de irse a la cama, había concluido el boceto de su paisaje sobre la paz perfecta. Ya solo quedaba añadirle color, detalles, profundidad, sombras y luces al paisaje.

  Llegó el gran día, el momento en el que un famoso pintor del pueblo se encargaría de elegir aquel paisaje que representara de forma más clara la paz perfecta. Un gran número de participantes llevaban consigo su obra y todos ellos la colocaron en sus respectivos atriles. Durante algo más de una hora, el pintor y otros colaboradores del concurso trataron de votar a su paisaje favorito. Tras ese tiempo, el pintor, teniendo en cuenta las preferencias de las otras personas, eligió dos de las pinturas y las colocó en el centro de la sala. Las personas encargadas del evento se arremolinaron alrededor del pintor. Algunos de ellos comentaron que ninguna de las dos eran sus favoritas, cuestionaron los gustos del artista e incluso le llegaron a preguntar el porqué de su elección.

—El primer paisaje contiene una gran cantidad de elementos que inducen a la paz: un lago tranquilo, un cielo despejado y limpio de polución, animales disfrutando de un precioso día al aire libre e incluso una pareja de ancianos se mecen a gusto en el balancín de su porche.

—Es posible que pueda representar la paz perfecta, pero ¿y ese otro? —preguntó uno de los colaboradores —. Las montañas rocosas del fondo están llenas de cactus que dificultan cualquier tipo de ruta y de una de las piedras surge una catarata cuyas aguas rompen con crudeza en el río pantanoso y violento. Animales salvajes corretean por los campos y no hay una sola muestra de vida humana.

—Es importante admirar los detalles —continuó hablando el pintor —. No lejos de la cascada se encuentra un arbusto, casi seco y viejo, pero entre sus ramas puedes observar la existencia de un nido y dentro de él, dos precisos bebes ardilla esperan con paciencia la llegada de su madre, que portara en su pico la comida necesaria para sentirse perfectamente en calma.

   Todos se quedaron perplejos mirando detenidamente el nido de ardillas, apenas visible del paisaje.

No ha paz en un lugar rodeado de comodidades, exento de problemas, sin ningún tipo de complicación, sin trabajo duro o sin dolor. Debes buscar la verdadera paz a pesar de todas las circunstancias horribles y duras que puedan rodear tu vida, solo así podrás extraer el sentimiento de paz perfecta. La paz perfecta está en tu interior.

  Así fue cómo Jaime consiguió el primer puesto en el concurso de pintura, pero lo que realmente ganó aquel día fue el conocimiento de sí mismo.

 

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2 comentarios en “¿Cómo conseguir la Paz perfecta?

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