Su primer verano.

Amores de Verano.
Relato que participa en el concurso de Zendalibros.com

  Los granos de arena se introducían por dentro del bikini de Alicia, mi pequeña de casi tres años de edad. Sentada frente a su imaginario castillo de arena, acababa de comprobar que por muchas veces que fuera a la orilla y las olas le retiraran toda la arena que llevaba pegada, en cuanto se sentaba, se volvía a embadurnar de nuevo. Así que desistió y continuó con su divertido juego.

 Me encontraba tan cerca de ella que, en ocasiones, la arena que volcaba sobre el castillo, iba a parar a mis pies.

—Mami, necesito espacio —me decía riendo.

 Mi niña… era ahora tan feliz. Hacía ya dos meses que habíamos dejado atrás nuestras vidas junto a él, mi marido, aquel que un verano creí que sería el amor de mi vida. Sin quererlo, mis ojos se posaron en su pequeño lóbulo derecho, ya casi totalmente cicatrizado, sin poder usar aún pendientes. Mi memoria regresó dolorida a aquel día. Sentadas en la cocina, mi pequeña había decidido que cenaríamos croquetas con ensalada. Mientras colocaba las últimas en el plato, él se acercó a mí por la espalda y comenzó a besarme el cuello. En menos de dos segundos sopesé la situación: si le dejaba hacer, se me quemarían las croquetas y el aceite saldría ardiendo; si le decía, aunque fuera amablemente, que aguardara un instante, se enfadaría y podría imaginar dónde acabaría la sartén con el aceite hirviendo. Lo primero que se me ocurrió fue dejarle continuar, al mismo tiempo que apartaba la sartén y vertía el aceite por el fregadero.

—¿Qué haces, loca? ¿Por qué tiras las croquetas? ¿Te salen gratis? —preguntaba mientras me daba golpes en la cabeza.

  Entonces mi pequeña se acercó a él, pidiéndole que no me hiciera daño. Él se volvió y la cogió por la oreja. Yo trataba de calmarlo pero su furia se había encendido igual de rápida que la llama de un mechero. La sujetó con fuerza y la lanzó contra el pasillo. Jamás la había escuchado llorar con tanta fuerza.

—¿Qué tienes en la mano? —le pregunté, sabiendo con toda seguridad lo que guardaba dentro.

  Él sonreía y se acercaba a mí. Mi niña gritaba de dolor, en un lugar donde no podía verla. Entonces él se detuvo, me enseñó el puño cerrado y después de unos segundos lo abrió. El diminuto pendiente de mi pequeña se encontraba en el centro de su palma. Lo tiró al suelo, cogió el plato de croquetas y se fue a sentar en el sofá, encendiendo la televisión para ver un partido de fútbol.

  Estaba de sobra pedirle que nos llevara a urgencias para que le cosieran la herida de su lóbulo, así que me la llevé a mi habitación y traté de curarla lo mejor que pude. Solo encontraba consuelo en mis brazos y mientras la acunaba, una fuerza extraña se apoderó de mí. Esa sería la última vez que me pondría la mano encima y a su hija no volvería a tocarla jamás. Abrí el cajón de mi mesilla y extraje del contenedor dos relajantes. Separé las dos partes de las cápsulas, vertí un poco de agua en un botecito pequeño y dentro coloqué los polvos que lo mantendrían dormido el tiempo suficiente para que las dos pudiéramos salir de la casa sin que se diera cuenta. Con el bote en la mano me di cuenta que lo realmente difícil seria verter el contenido en algo que él se bebiera.

  Mi niña se había quedado dormida, así que decidí salir y averiguar qué hacer a continuación. Pasé por el salón, pero él ni me miró. Entré en la cocina y actué como si continuara haciendo la cena.

  Es curioso, pero a veces, cuando más lo necesitas, la vida coloca todos los elementos en su sitio para que ocurra precisamente lo que debe ocurrir.

—¿Trae una cerveza? —gritó desde el sofá.

  De pronto sentí un aleteo de mariposas en el estómago. No era normal que pudiera tener tanta suerte. Enseguida abrí el frigorífico, saqué una cerveza bien fría, le quité el tapón y le vertí, lo más rápido que pude, el contenido del frasco. No podía darle vueltas porque correría el riesgo de sacarle mucha espuma, así que recé para que no notara sabor alguno.

  No sabía el tiempo que debía esperar hasta que se durmiera. Yo solía tomarme una cápsula, pero a veces tardaba bastante en quedarme dormida. Pero él llevaba dos relajantes. Se suponía que le haría efecto pronto. Y así fue.

  No me atrevía a hacer nada sin asegurarme de que estaba totalmente dormido, así que lo llamé varias veces y al ver que no contestaba lo zarandeé otras tantas. Nada, ni se movía.

  Entonces corrí hacia mi habitación, metí en un pequeño bolso lo necesario para varios días, tanto de mi niña como mío, cogí en brazos a Alicia y salimos de la casa. En cuanto encontré una cabina de teléfonos llamé al 016 y encontré la paz.

  Han pasado dos meses desde aquello y  aún me cuesta pasar un día entero sin recordar mi vida anterior, pero ahora todo es diferente. Las chicas con las que vivía, aquellas que habían sufrido situaciones parecidas, disfrutábamos de un día en la playa. Era la primera vez que mi pequeña veía el mar y en mí, una sonrisa constante.

   Ese verano, ella era mi amor verdadero, lo había sido desde que nació, ahora no necesitaba nada más.

   Relato escrito por Luisa García.

Si te gusta el blog, te animo a que te suscribas asíno te perderás ninguna entrada.

Si te apetece dejarme un comentario, me encatará leerlo.

Gracias por tu visita.

Si quieres enterarte de las bases del concurso ve a http://www.zendalibros.com

¿Cómo conseguir la Paz perfecta?

En busca de la paz perfecta
¿Existe?

En busca de la paz perfecta, escrito por Luisa García.

  Jaime era un niño de doce años al que le encantaba dibujar. Cada semana lograba trabajar lo suficiente como para aprender una técnica nueva y la practicaba hasta que su trazo era lo más perfecto que podía. Un día, al llegar al colegio, vio un cartel pegado en la entrada que anunciaba el mejor concurso de pintura que había existido jamás en la región. En seguida, se salió de la fila y leyó detenidamente las bases del concurso. Toda parecía ser relativamente sencillo para Jaime: debía hacer un dibujo sobre una cartulina blanca tamaño A3 en el que apareciera un paisaje que representara la paz perfecta.

   Durante todo el día estuvo dándole vueltas al paisaje. ¿Qué elementos debería tener ese paisaje para que, al mirarlo, sus colores, texturas y trazos te evoquen una paz perfecta?

   No tenía mucho tiempo, así que en cuanto llegó a casa, lo primero que hizo fue la tarea sapo. Por si alguien no lo sabe, la tarea sapo es aquella que te gustaría realizar después o simplemente no hacerla. Según los expertos, esa es precisamente la tarea que has de realizar primero, para estar tranquilo y relajado el resto del tiempo. Pues bien, una vez que Jaime acabó sus deberes se colocó cómodamente delante de un folio, donde realizaría la primera idea.

  Entonces Jaime se dio cuenta que no resultaba nada sencillo representar la paz perfecta, precisamente porque lo primero que debería averiguar era qué consideraba él que era la paz perfecta.

  Durante varios días mantuvo un continuo estudio sobre sí mismo, tratando de ser consciente de todo aquello que le daba paz y lo que le provocaba angustia o estrés. Al finalizar la semana tenía sobre su pupitre dos largas listas que debía estudiar a fondo. Antes de irse a la cama, había concluido el boceto de su paisaje sobre la paz perfecta. Ya solo quedaba añadirle color, detalles, profundidad, sombras y luces al paisaje.

  Llegó el gran día, el momento en el que un famoso pintor del pueblo se encargaría de elegir aquel paisaje que representara de forma más clara la paz perfecta. Un gran número de participantes llevaban consigo su obra y todos ellos la colocaron en sus respectivos atriles. Durante algo más de una hora, el pintor y otros colaboradores del concurso trataron de votar a su paisaje favorito. Tras ese tiempo, el pintor, teniendo en cuenta las preferencias de las otras personas, eligió dos de las pinturas y las colocó en el centro de la sala. Las personas encargadas del evento se arremolinaron alrededor del pintor. Algunos de ellos comentaron que ninguna de las dos eran sus favoritas, cuestionaron los gustos del artista e incluso le llegaron a preguntar el porqué de su elección.

—El primer paisaje contiene una gran cantidad de elementos que inducen a la paz: un lago tranquilo, un cielo despejado y limpio de polución, animales disfrutando de un precioso día al aire libre e incluso una pareja de ancianos se mecen a gusto en el balancín de su porche.

—Es posible que pueda representar la paz perfecta, pero ¿y ese otro? —preguntó uno de los colaboradores —. Las montañas rocosas del fondo están llenas de cactus que dificultan cualquier tipo de ruta y de una de las piedras surge una catarata cuyas aguas rompen con crudeza en el río pantanoso y violento. Animales salvajes corretean por los campos y no hay una sola muestra de vida humana.

—Es importante admirar los detalles —continuó hablando el pintor —. No lejos de la cascada se encuentra un arbusto, casi seco y viejo, pero entre sus ramas puedes observar la existencia de un nido y dentro de él, dos precisos bebes ardilla esperan con paciencia la llegada de su madre, que portara en su pico la comida necesaria para sentirse perfectamente en calma.

   Todos se quedaron perplejos mirando detenidamente el nido de ardillas, apenas visible del paisaje.

No ha paz en un lugar rodeado de comodidades, exento de problemas, sin ningún tipo de complicación, sin trabajo duro o sin dolor. Debes buscar la verdadera paz a pesar de todas las circunstancias horribles y duras que puedan rodear tu vida, solo así podrás extraer el sentimiento de paz perfecta. La paz perfecta está en tu interior.

  Así fue cómo Jaime consiguió el primer puesto en el concurso de pintura, pero lo que realmente ganó aquel día fue el conocimiento de sí mismo.

 

Si te gustó la historia me ayudaría mucho que la compartieras.

Si prefieres escuchar la historia pincha aquí.

Suscríbete al blog para no perderte ni una sola entrada.

Gracias por visitarme.

 

Momento de Cruce, fantasía.

Momento de Cruce

   Ya es sabido por todos que una historia de fantasía es aquella que incluye elementos que no son realistas, como poderes mágicos, lugares inexistentes, seres mitológicos, etc.

Johnny Deep dijo una vez: Creo que todos tenemos un pirata dentro de nosotros. Nos traslada a cuando éramos niños y queríamos ser piratas, karatekas o cowboys. Tiene que ver con la libertad, la rebelión y el sentimiento de no tener responsabilidades.

  Hay quien afirma que dentro de este tipo de historias existen muchos elementos conocidos que deberíamos renovar, para no caer en lo típico, para no producir una historia copiada, para no aburrir al lector,…Opinan que resulta fascinante leer fantasía cargada de estructuras y personajes creativos, donde escenas jamás contadas te sorprendan y termines de leer la historia con la sensación de haber vivido momentos realmente extraordinarios.

  Estoy totalmente de acuerdo con esto último, pero no creo que la solución para crear nuevas historias de fantasía cargadas de emociones y sentimientos pase por renovar lo ya conocido. Puedes transmitir todo un mundo de sensaciones usando los típicos elementos que aparecen en la fantasía tradicional.

Momento de Cruce
Imagínate en el bosque y de pronto, una locomotora sale en tu busca.

  Cuando un alumno viene a la biblioteca de mi centro y me pide un libro de fantasía, suele pedírmelo mencionando precisamente los elementos característicos del género:

Maestra, dame un libro de hadas, magia, dragones o mundos perdidos.

  Si esos son los elementos de una buena historia de fantasía debes usarlos e introducirlos de forma original, creativa y propia, esa será tu verdadera marca personal.

  Quiero lanzarte una pregunta para que reflexiones: Cuando escribes, ¿piensas realmente en aquello que tú lector busca? ¿Se lo das? ¿O terminas escribiendo lo que a ti te gusta?

  Hay un momento clave en las historias de fantasía que suele conocerse como “momento de cruce”, ese instante en el que el protagonista o los personajes principales deben cruzar de su mundo conocido al mundo fantástico, llámese: reino, dimensión, planeta,…

  Me llama la atención los mensajes que recibo preguntándome cómo conseguir ideas para desarrollar ese momento, así que en este artículo voy a ofrecer sugerencias que pueden serviros de ayuda e inspiraros para no bloquearos en esa parte.

  Ese paso puede darse en diferentes lugares, depende de tu historia, de dónde se encuentre el personaje e incluso de tus preferencias como autor.

Momento de Cruce
Puedes introducir a tu personaje en un mundo fantástico situado entre las páginas de un maravilloso libro.

  Esta es una lista de ideas sobre el momento de cruce en el bosque, que tengo hace años y a la que siempre recurro para buscar algo que me inspire.

  Dentro del bosque podemos encontrar gran cantidad de elementos mágicos que puedan ayudar a nuestro personaje a cruzar al otro lado:

  1. Una fuente mágica de donde beber, mojarse alguna parte del cuerpo, pronunciar palabras determinadas,…
  2. Una hoguera que apagar, encender, mover el fuego con un objeto determinado, echar algún objeto para quemarse,..
  3. Catarata que debe traspasar o pasar por detrás,…
  4. Pozo al que saltar, lanzar objeto, bajarlo en el cubo, buscar ladrillo determinado para que se abra una puerta o hueco,…
  5. Símbolo dibujado en un tronco que al tocarlo se produce el efecto mágico, o en el suelo y al colocarse en el centro se inicia el viaje.
  6. La presencia de una escalera que al subir llevará a nuestro personaje al lugar indicado.
  7. Un reloj, que al marcar la hora correcta abrirá una puerta o pasadizo.
  8. Una esfera estelar que aparece entre la maleza y que al tocarla…
  9. Un árbol con entrada mágica que le lleve o le traiga al lugar señalado.
  10. Una estela de estrellas brillantes que indiquen el camino, grupo de luciérnagas que te guíen,…
  11. Animal mítico que guarde la entrada secreta y que reconozca al personaje, guiándolo hacia su destino.
  12. Un puente que la cruzar le muestre todo lo que necesita saber.
  13. Cueva que le lleve al lugar donde debe ir.
  14. Lago que contenga objeto mágico o la presencia de alguien que le ofrezca la llave que necesita, cuyo baño le proporcione la limpieza espiritual que su cuerpo requiere,…
  15. Puerta mágica creada en un lugar determinado del bosque que tras un hechizo aparezca o desaparezca.
  16. Instrumento que al sonar construya un portal mágico que el personaje tenga que atravesar.
  17. Punto luminoso. Lugar que brilla con intensidad debido a los rayos del sol que se cuelan entre las ramas de los árboles.
  18. Hada que aparezca ante algo que el personaje ha hecho y le demuestre que es quién esperaba. Ella lo guiará hacia el lugar indicado.
  19. Estatua que representa el lugar determinado, a la que hay que rezar, tocar o hacer algún hechizo para que muestre el camino.
  20. Lugar más alto del bosque o de algún montículo que proporciona la vista del lugar sagrado.
  21. Bruma que se forma en un lugar poco frecuente de un río.
  22. Círculo creado por el personaje en un lugar determinado con velas y otros objetos mágicos.
  23. Tronco hueco cuyo final lo lleva al mundo fantástico.
  24. Oculto entre la maleza se encuentra el lugar de cruce.
  25. Punto exacto en el que varias aves sobrevuelan señalando un punto.
  26. Lugar donde no llueve, mientras todo el bosque se empapa.
  27. Conjunto de piedras colocadas de forma que un humano jamás podría.
  28. Lugar donde se ha creado un remolino de hojas sin la existencia de viento alguno.
  29. Punto exacto en el que la luz de la luna incide sobre un punto exacto.
  30. Una cripta escondida entre los arbustos del bosque.
  31. Piedra flotante en medio de un río.
  32. Señal creada por un grupo de estrellas.
  33. La presencia de una vía de tren sin final le llevará al lugar de cruce.
  34. Humo proveniente de la nada.
  35. Símbolos de sangre que representan el lugar indicado.
  36. Tumba en medio del bosque con algún sentido para el personaje.
  37. Túnel que lleva al lugar mágico.

 

Momento de Cruce

  

Estos son solo algunos ejemplos que puedes usar para inspirarte y crear tu propio momento de cruce.

Si te ha servido de ayuda cuéntamelo en un comentario, me encantará leerlo.

Si quieres que añada alguno más, dímelo.

Si no te quieres perder ningún artículo del blog, suscríbete.

Me entrevista Adopta un escritor.

Entrevista a Luisa García

Luisa García nació el 2 de julio de 1973 en los Santos de Maimona, Badajoz. Es maestra de primaria con más de 20 años de experiencia en el sector. Pese a ser especialista en Lengua Extranjera, siempre ha impartido el Área de Lengua y literatura, donde desarrolla todo su potencial literario. Amante de la lectura, buscó formas de atraer a sus alumnos al mundo mágico de las letras. Comenzó a escribir cuentos relacionados con celebraciones pedagógicas, emociones, miedos y mucha magia. También estudió la forma de conseguir más lectores en su aula fomentando el hábito de lectura hasta tal punto que al final de curso los chicos y chicas salen sabiendo con exactitud qué géneros existen y cuáles son los que más les gusta. Escribió su primera novela en 2004 “Hechizo de flor”. En diciembre de 2016 comenzó a escribir su novela “El pórtico de cruce

 

Nos gustaría que nos hablases de tu último libro “El pórtico de cruce”, ¿cómo te surgió la idea y cómo te desenvolviste escribiéndola?

 

La idea surgió en clase. Hablábamos de cómo se sentirían si un día descubriesen que el ser más importante en sus vidas había cometido un grave error. De pronto, comencé a contarles la historia de un Dios estelar que, por un error emocional, provocó el destierro de cientos de personas. Cuando llegué a casa, anoté todo lo que recordaba y comencé a colorear las escenas que había creado en mi mente. El proceso fue difícil, porque no resulta nada fácil crear un mundo desde cero. Tuve que volver hacia atrás varias veces, reescribir y volver a juntar piezas de un puzle que me había empeñado en acabar.

 Luisa, ¿qué sientes cuando te pones frente al ordenador y comienzas a escribir?

 A muchos niños de los que conozco les ha sido reprimida la idea de creer en hadas, duendes, mundos fantásticos y demás. Considero que es como cortarles la niñez de raíz. En clase les hago disfrutar de todo eso, sin que haya risas ni malos modales. Al final, disfrutan como el que más. Cuando escribo, lo hago pensando en ese niño al que le han limitado sus ganas de creer.

 Tus novelas son del género fantástico, ¿tienes alguna inspiración real marcada en algún personaje?

 En mi blog https://fantasialg.blog hay una entrada que explica cómo entrevisté a dos personas conocidas que realmente son mis personajes principales. Desde el primer momento, sus caras venían a mi mente y me pedían ser ellos quienes dieran vida a Eidyn y Dana. Necesité entrevistarlos porque quería estar segura que los conocía lo suficiente como para que, en la historia, ambos actuaran como ellos lo hubieran hecho.

 El tema de la autopublicación está muy de moda, cualquiera puede publicar, incluso saltándose pasos tan importantes como es la corrección ortotipográfica. ¿Qué opinas acerca de esto?

 Todo el mundo puede entrar en magisterio, incluso aprobar las oposiciones y conseguir plaza. Pero eso no te hace ser buen maestro. Igual cuando publicas o autopublicas, no eres realmente autor de lo que escribes hasta que alguien no te regala una emoción, sin querer. Eso no se consigue sin esfuerzo, sin corregir tus escritos cien veces, sin lectores cero, sin repasar la secuencia de imágenes una y otra vez, sin mejorar frases, incluso párrafos enteros. Eso solo se consigue tras mucho esfuerzo.

 Siguiendo con la autopublicación, se podría decir que ha aumentado considerablemente el número de autores que buscan un rincón en el difícil mundo de las letras. ¿Crees que debido a ese motivo se ha creado una competencia desleal entre los autores?

 n el grupo en el que yo me muevo no veo que haya gente desleal. Hay muchos autores que reseñan a otros, que animan, consuelan en esos días de página en blanco y que te apoyan desde distintos puntos de vista. Soy una persona positiva y cuando veo que alguien lleva un gran número de ejemplares vendidos no pienso “ojalá fuera yo en lugar de él”, sino “voy a leerlo a ver qué tiene de bueno para aprender yo”.

 En el tema de la promoción, ¿cómo lo llevas? ¿De qué medios te sirves para tratar de llegar a los lectores?

 Mi novela “El Pórtico de Cruce” aún no ha visto la luz, está todavía en la Editorial, pero trataré de darme a conocer por las distintas redes sociales. Conozco el gusto de los chicos y chicas de diez- dieciséis años y creo que podré presentarles el libro de manera dinámica. Estoy investigando con amigos de la red la mejor forma de darse a conocer, es cuestión de trabajar muy duro. Además, en ella, un libro de hechizos cobra un papel muy importante así que,  para darle más vida a la historia he elaborado un libro de hechizos real, con sus conjuros, sus partes mágicas, pociones, seres diversos que se mueven en un mundo al que se puede pasar por un pórtico de cruce.

 ¿Te gustaría convertirte en una escritora famosa y dedicarte a ello profesionalmente?

 Famosa no tanto, pero dedicarme profesionalmente a esto sí. He vivido en carne propia la sensación de calor que siente un niño cuando escucha voz y mis historias. Si puedo conseguir que muchos más niños sientan lo mismo, mejor. Para los más de 400 alumnos de mi centro ya soy famosa, lo que necesitan es más horas para poder disfrutar de mis escritos.

  ¿Crees que el libro electrónico acabará desplazando a los libros de papel?

 Espero que no.  Tengo muchos ebooks y los leo, pero no tiene nada que ver con la sensación que te da el papel. Nada podrá ser comparable a permanecer  tumbada en la cama, calentita en pleno invierno, con dos sonidos en mis oídos: fuera, la lluvia mojando todo a su paso; dentro, el sonido de las páginas al pasar impacientes hacia la siguiente escena. Además me gusta subrayar lo que me llama la atención cuando leo y escribir pequeñas anotaciones en los márgenes. Eso no lo hago con los ebooks.

 ¿Has leído alguna vez a un autor autopublicado? En caso afirmativo, ¿te gustó, podrías decirnos quién fue?

 Si te digo la verdad, hasta hace poco no he empezado a investigar sobre editoriales. Es posible que me haya leído alguno que no supiera que es autopublicado. Pero después de la semana que hemos tenido en twitter donde no se hablaba de otra cosa, ya tengo algunos en la lista de próximas compras.

 ¿Crees que existe alguna fórmula mágica para ser reconocido en el mundo de las letras sin estar amparado por una gran empresa?

 Claro que sí. Las redes sociales ayudan mucho y el boca a boca también. Además, encuestas como esta consiguen que conozcamos cada día a personas realmente interesantes, que no han conseguido lo que tienen de la noche a la mañana. Todo es cuestión de tesón y esfuerzo. O al menos quiero pensar así.

 Tú has intentando introducir a los niños en el apasionante mundo de los niños y no te ha ido mal, ¿crees que España podrá solucionar su problema de bajo índice de lectura?

 Creo que la lectura obligada hace mucho mal a los alumnos. Está bien leer a los clásicos, pero todo tiene su momento. Hoy en día hay muy buena literatura. Mi principal objetivo es que cuando el alumno/a acaba su tarea y le quedan aún cinco o diez minutos para que toque el timbre, vaya directamente a por una lectura y no pierda el tiempo o moleste al que aún está trabajando. Pero para ello, el alumno tiene que saber qué es lo que la literatura le ofrece y que desea escoger, con qué disfruta más. Por eso yo les preparo decenas de relatos de todos los géneros para leer en un tiempo corto. Después hablamos de lo que le apetezca sobre él. Eso les atrae y después vienen a mí, como bibliotecaria del centro y me piden el género que les ha gustado. Cuando enseñas a un niño a disfrutar de la lectura, lee, pero es importante mostrarles lo que pueden encontrar, no obligarles a leer el que yo quiero y después resumir, rellenar una ficha enorme, buscar palabras en el diccionario… Eso me aburre hasta a mí.

¿Tienes nuevos proyectos en mente? Si es así, ¿para cuándo?

 Ahora mismo acabo de finalizar una novela corta titulada “Raíces de mujer” que presentaré próximamente a concurso. Estoy en la fase de corrección. En cuanto acabe, pienso retomar mi primera novela “Hechizos de flor” y reescribirla. Me parece una historia magnífica que está casi sin explotar.

 

Por nuestra parte eso ha sido todo, no obstante te invitamos a que añadas lo que desees para concluir la entrevista.

 Os doy las gracias por el interés que habéis mostrado en mí y daros las gracias por vuestro trabajo. Sin vuestra ayuda nos sentiríamos más solos en este mundo de las letras.

 Todos los que componemos el proyecto “Adopta un Escritor” agradecemos tu colaboración.

Si te gustó lo que viste en este blog, suscríbete para no perderte ninguna entrada.

Si quieres saber algo más deja un comentario.

Para ver la entrevista visitad la página de origen.

¿FELICITAMOS A ALGUIEN?

Bodas de Plata

Yo seré tu apoyo

 

    Hace muchos años, un monje budista pidió a su discípulo que tallara una escultura que representara el tiempo que, una pareja conocida, llevaba de matrimonio. Inmediatamente el discípulo preguntó por la cantidad de años que llevaban compartiendo su amor.

—Llevan veinticinco años juntos —contestó el monje.

—Entonces ya sé qué escultura realizar.

  Sin más dilación, el discípulo caminó hacia la zona arcillosa más conocida en la región y seleccionó la mejor arcilla que pudo encontrar. En aquél lugar permaneció días enteros con sus noches, modelando, dando forma a su idea, perfeccionando emociones y creando sensaciones.

  Cuando hubo terminado, volvió a su lugar de retiro, donde lo esperaba ansioso el monje budista. Colocó su obra encima de una mesita baja colocada en el centro de la estancia, retiró el paño que la cubría y se la mostró a su maestro.

  El monje observó la escultura con detenimiento. Supo enseguida el material del cual estaba hecha, de lejos representaba claramente el número 25, de cerca los detalles mostraban a una mujer arrodillada formando el número dos y a un hombre de cuclillas, formando en número 5.

—¿Por qué has usado arcilla? —preguntó el monje.

—Es uno de los materiales más antiguos utilizados por el hombre, por ser fácil de modelar y no necesitar más que las manos, que son el elemento indispensable de las caricias y el consuelo. Es un material que proviene de la tierra, que es cálida y generosa, como deben ser las atenciones al amado.

—Entiendo lo del número 25, pero ¿por qué la mujer forma el dos y el hombre el cinco?

—Para uno mismo, el amado es su segundo yo. El dos representa lo femenino, la dulzura, la cooperación, símbolo del equilibrio, de unión y de receptividad. El cinco representa el todo, el poder de la Naturaleza se encarna dentro de un pentagrama y es el número que simboliza los pozos del Conocimiento y la protección masculina. La mujer permanece de rodillas y el hombre de cuclillas. Cada uno mira hacia su parte del horizonte, pero el horizonte es un todo que abarca el espacio completo. Lo más importante de la escultura es el apoyo mutuo que se ofrecen. Ambas figuras se sostienen y apoyan por la espalda, símbolo de dureza, protección y resistencia. Es el pilar físico e interior. Sin ella, la pareja se derrumbaría.

El monje se encontraba perplejo ante tanta belleza y simbolismo.

—Si se fija en sus manos, ambos sostienen un esqueje de planta,  plantas enraizadas que serán genéticamente idénticas a sus progenitores y que representan a sus hijos.

Escrito por Luisa García Martínez.

Si te ha gustado la historia déjame un comentario, estaré encantada de leerlo.

Suscríbete al blog para no perderte ninguna entrada.

Gracias por pasarte por aquí.